Te he visto de cerca, una vez por obra del azar coincidimos en un ascensor. No quise mostrarme emocionado, no se por que. Solo lo hice. Me gustaste y fue frustrante al mismo tiempo. No sentí nada especial, No me sentí al lado de alguien que moviera a las masas. No había la convicción de Betancourt, no había la sapiencia de Caldera, No había la alegría de CAP. No había Hitler, no había Churchill… No había Obama. Nada.
El solo hecho de pensar que del estrato criado con los valores de Trompíz y la clase media cafetaleña en el este de Caracas vendría el principio del final, me resulta tan inverosímil como imaginar que una niña del Mater Salvatoris irrumpiera en una fiesta de Guardias Nacionales. Mi quiniela apuntaba hacia los Andes. Un andino es el que nos saca de esta vaina. No un maracucho. No una carajita del Merici.
Sabía que si buscaba iba a encontrar. Pero no quiero saber donde estudiaste secundaria. No hice la tarea – ex profeso- a estas alturas da igual. Cualquier vaina. Para serte honesto, soy un carajo sensible al aparato oficial, (Me refiero a su maquinaria de propaganda, cabrones). Cada vez que me dicen que son mayoría me lo creo, me desmoralizo. Pierdo la fe.
Pero ayer… ayer Maria Corina sentí una vaina. Comenzaste como empiezan los buenos partidos de fútbol. De avance sobre el otro con respeto, los equipos mostrando su lado fuerte el primer cuarto. Luego al no haber llegado a la diana con claridad, comenzaron las piernas a disparar ante cualquier oportunidad y, finalmente, luego de la advertencia de un minuto de tiempo restante lanzada por el árbitro, lanzaste ese número que nadie había visto. El 649.
El portero quedo descolocado, las focas rojas se silenciaron, hubo un amague de la defensa al lanzar un guardaespaldas que se te venía encima (miren el video) . Pero ya no había nada que hacer. Que drama, 649 días. Por el pecho. Aunque grito no mata conejo ni que lleve puntería,da ilusión.
Pero como si esto no fue suficiente, rematas. Sin piedad. Como en los juegos de video. Sangre….
Ayer Maria Corina, sentí que eso es lo que quiero. Te quiero a ti. ¿Tienes macho?